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28 – Las Seis Prioridades y el Sector Colaboración de la CPAL

Desde los tiempos del mismo Ignacio, la misión de la Compañía de Jesús se realizó en colaboración con otros y otras, en particular con laicos y laicas. Esta práctica también se verificó en América Latina desde los tiempos de la Colonia (por ejemplo, en las Congregaciones Marianas). El Concilio Vaticano II renovó la conciencia básica de ser miembros de un solo Pueblo de Dios, en cuanto bautizados, impulsando la corresponsabilidad por el mundo y la Iglesia. Esta antigua novedad fue acogida decididamente por las últimas Congregaciones Generales de la Compañía de Jesús. El mundo se ha vuelto, asimismo, mucho más interconectado, y hoy está atravesado de numerosas redes. Se trata no sólo que los laicos colaboren con los jesuitas, sino que éstos también ayuden a la potenciación del servicio laical, y que todos y todas nos dispongamos a la colaboración entre nosotros y con otros religiosos, religiosas, sacerdotes, creyentes de diversas religiones, hombres y mujeres en búsqueda, etc. El Reino de Dios exige, en esta hora, este amplio trabajo mancomunado. Las razones de la colaboración son profundas, no se refieren primariamente a una disminución de las vocaciones a la Compañía. La colaboración expresa un Reino que se ofrece a todos y una Iglesia de comunión y participación.

El Sector Colaboración de la Conferencia de Provinciales de América Latina y el Caribe (CPAL) busca animar, impulsar, servir de puente y promotor la esta colaboración. Ello ocurre en las tareas que se tienen entre manos (educación, espiritualidad, trabajo por la justicia, parroquias, apostolado intelectual, etc.). Por de pronto, participan en el Sector los delegados de los países para la colaboración, así como las asociaciones (MEJ/AO, Exalumnos, CVX). Recientemente, se han incorporado también los Centros Fe y Cultura. Se han desarrollado tres encuentros del Sector (Río de Janeiro 2003, Quito 2008, Lima 2010). En ellos, hemos ido avanzando en comunicación de lo que se hace en cada país. Nos ha parecido importante llegar a algunas determinaciones básicas sobre espiritualidad laical ignaciana (¿quién es un laico ignaciano?) y sobre las formas posibles de una Red Apostólica Ignaciana. Ha sido el Sector también un espacio para expresar inquietudes, y un lugar donde los Provinciales de América Latina han consultado a los colaboradores su parecer en el mismo proceso de discernimiento del Plan Apostólico Común.

Las Prioridades del Proyecto Apostólico Común invitan a profundizar la colaboración, que ya existe de diversas maneras y que nos presenta desafíos no menores. Para los próximos años, las tareas principales del Sector serán:

1. Continuar la mutua comunicación de las experiencias más significativas de colaboración, para incitarnos y aprender. Mensualmente, en el sitio web del Sector se presenta una experiencia, sistematizada ya en primera instancia.

2. Recoger información sobre los distintos programas de formación, en conjunto para jesuitas y laicos, que se están ofreciendo en algunos países y grupos de países, incluyendo aspectos teológicos, espirituales, sociales, de gestión.

3. Preparar un escrito sobre la colaboración, desarrollando algo de su historia en la tradición del mundo ignaciano y en las últimas Congregaciones Generales, así como sus bases espirituales y eclesiológicas.

4. Dar pasos de aclaración sobre la idea de una Red Apostólica Ignaciana, recogiendo y sistematizando algunas experiencias que se están desarrollando en América Latina, tanto en la línea de una “red” apostólica como de una “familia” ignaciana.

5. Preparar el cuarto Encuentro del Sector, que tendrá lugar en 2012.

Esta gracia de la colaboración en la misión toca a las seis prioridades y supone el cultivo de una disposición espiritual y la entrada en procesos hondos de conversión de mentalidad y prácticas usuales. Constituye un apasionante desafío para los ignacianos e ignacianas del Continente, en cuanto colaboradores de la misión de Cristo en la Iglesia.

Escrito por:  Samuel Yañez, S.J., Asistente del Sector Colaboración de la CPAL

Fuente: Revista Acción – Asunción, Paraguay, N° 310 , noviembre 2010 – Tema de Mes p. 26-27.